El robo de un tablero eléctrico en una colonia del sur de la ciudad dejó sin suministro de agua a decenas de familias durante horas, generando molestia e incertidumbre entre los vecinos. El incidente ocurrió en las primeras horas de la mañana, cuando desconocidos irrumpieron en la instalación que controla una bomba de agua, ubicada en el cruce de las calles Cruz del Sur y Osa Menor.
Los residentes denunciaron que los ladrones actuaron con total impunidad, forzando la puerta metálica que protege el equipo. “Fue un golpe rápido y bien planeado”, comentó uno de los afectados, quien aseguró que el hurto se registró justo frente a un poste del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5), lo que ha generado dudas sobre la eficacia de la vigilancia en la zona. “Si esto pasó frente a una cámara, ¿qué no puede pasar en otros lugares?”, cuestionó.
El corte de agua afectó a viviendas y comercios cercanos, obligando a los vecinos a buscar alternativas para cubrir sus necesidades básicas. Algunos recurrieron a pipas, mientras que otros tuvieron que comprar garrafones, lo que representó un gasto adicional en un contexto económico ya complicado para muchas familias. “No es justo que por la irresponsabilidad de unos cuantos tengamos que sufrir todos”, expresó una vecina, visiblemente molesta.
Personal del Sistema de Aguas de la ciudad llegó al lugar para evaluar los daños y comenzar los trabajos de reparación. Según fuentes oficiales, el tablero eléctrico robado era esencial para el funcionamiento de la bomba que distribuye el agua en la zona, por lo que su sustitución era urgente. Los técnicos trabajaron a contrarreloj para restablecer el servicio, aunque advirtieron que el proceso podría extenderse varias horas más debido a la complejidad de la instalación.
Este tipo de robos no son aislados. En los últimos meses, se han registrado casos similares en distintas partes de la ciudad, donde delincuentes han sustraído cables, tuberías e incluso equipos completos de infraestructura hidráulica. Las autoridades han señalado que estos actos vandálicos no solo generan pérdidas millonarias, sino que también afectan directamente la calidad de vida de los ciudadanos.
Mientras tanto, los vecinos exigen mayor seguridad en la zona y piden que se implementen medidas más efectivas para proteger la infraestructura pública. “No podemos seguir así. Cada vez que roban algo, nos dejan sin servicios básicos y nadie responde”, reclamó otro residente. La falta de agua, sumada a la inseguridad, ha generado un clima de desconfianza hacia las autoridades, que hasta el momento no han ofrecido soluciones concretas para prevenir estos incidentes.
El restablecimiento del servicio, aunque necesario, no resuelve el problema de fondo. Los habitantes de la colonia esperan que este caso no quede en el olvido y que, finalmente, se tomen acciones para evitar que situaciones como esta se repitan. Mientras tanto, la incertidumbre persiste: ¿cuándo volverá a ocurrir un robo similar y qué otro servicio esencial se verá afectado?

