Sign Up to Our Newsletter

Be the first to know the latest updates

Deportes

El perro que rescató la Copa del Mundo de 1966: la increíble hazaña de Pickles

El perro que rescató la Copa del Mundo de 1966: la increíble hazaña de Pickles

El trofeo que una vez simbolizó la gloria del fútbol mundial y que fue rescatado por un perro en las calles de Londres terminó sus días de manera trágica, como si el destino hubiera querido borrar su leyenda con la misma intensidad con la que la construyó. La Copa Jules Rimet, el premio más codiciado del balompié, había sobrevivido a robos, guerras y hasta a un canino héroe llamado Pickles, pero no pudo escapar de su final más oscuro.

Corría el año 1983 cuando el trofeo original, ya en manos de Brasil tras sus tres victorias en los Mundiales de 1958, 1962 y 1970, desapareció misteriosamente de la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol en Río de Janeiro. El país que lo había ganado en propiedad —gracias a las reglas de la FIFA que permitían quedarse con el premio tras tres triunfos— se vio sumido en el desconcierto. La copa, diseñada por el escultor francés Abel Lafleur y valorada en miles de dólares por su peso en oro, había sido exhibida con orgullo durante más de una década, convertida en un símbolo nacional. Sin embargo, aquella madrugada de diciembre, alguien logró burlar los sistemas de seguridad y llevársela sin dejar rastro.

Las investigaciones revelaron un robo meticulosamente planeado. Los ladrones, presuntamente vinculados a redes del crimen organizado, fundieron el trofeo en lingotes de oro para venderlo en el mercado negro. A pesar de los esfuerzos de las autoridades brasileñas y de la Interpol, nunca se recuperó. Lo único que quedó fueron réplicas y la amarga ironía de que el objeto que había unido a millones de aficionados en torno al “jogo bonito” terminara reducido a metal sin valor simbólico.

El caso conmocionó al mundo del fútbol. La FIFA, que ya había reemplazado la Jules Rimet por un nuevo trofeo tras el último Mundial ganado por Brasil, se vio obligada a reforzar las medidas de seguridad para los premios. Pero el daño estaba hecho: la copa que Pelé alzó en México 1970, la misma que Pickles encontró envuelta en periódicos bajo un arbusto en un barrio londinense en 1966, había dejado de existir. Su pérdida no solo representó un golpe para la historia del deporte, sino también un recordatorio de que, a veces, los símbolos más preciados pueden desaparecer en un instante.

Hoy, cuando los aficionados recuerdan la hazaña de Pickles o las victorias de la selección brasileña, lo hacen con una mezcla de nostalgia y melancolía. La Jules Rimet ya no está, pero su leyenda sigue viva en las crónicas, en las fotos amarillentas y en la memoria de quienes alguna vez soñaron con tocarla. Quizás, en algún lugar, un lingote de oro guarda en silencio la historia de lo que fue el trofeo más famoso del fútbol.

Contexto Directo

About Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Get Latest Updates and big deals

    Our expertise, as well as our passion for web design, sets us apart from other agencies.

    Contexto Directo @2020. Todos los derechos reservados.